Ayer por la tarde, después de un fin de semana un poco agotador, y después de unos meses un poco agobiante, no tanto por el trabajo sino por las situaciones que alrededor se van creando, malestar con compañeros, iniciativas no compartidas y tiradas al suelo, y momentos personales no muy bueno, o no tan buenos como quisiese, (siempre depende desde el punto de vista que se vea). Meses de rayadera mental sobre todo. Me decidí ir a ralajarme. Pues cogí mi el libro que ahora me estoy leyendo "La conjura de los necios", y me fui a un lugar especial, que me trae gratos recuerdos, (el lugar es la imagen que veis). Como podeis observar un anfiteatro cuyo escenario es el mismo mar. Bueno pues cuando llegue, me acomode en uno de sus asientos, repire profundamente, observe la inmensidad del mar, abrí los oidos para escuchar el relajante sonido del agua contra las rocas y me dispuse a pasar un rato en compañia de un buen libro. La verdad que conseguí lo que pretendía, acalle las voces de mi cabeza (sé que dicho asi suena a diagnostico de manicomio) que tanto me machacan, pensando siempre en posibles pronósticos de un futuro bastante incierto, y buscando el porque a situaciones que van ocurriendo en mi vida. Cuando llege a casa, me dije, fin conseguido. y cuando mire en la pared de mi cuarto una frase que tengo escrita para siempre recordarla "Mejor buenos recuerdos que un pasado perdido", me alegre de de ponerlo todo en lo que hago o intentarlo, sobre todo en las relaciones personales. No hay nada más triste que mirar al pasado y sentir que lo has perdido. y que no lo has VIVIDO.